lunes, 7 de septiembre de 2009

Muerte y extremistas del alma

Ayer terminé de ver "A dos metros bajo tierra". Aunque la muerte y aún más las enfermedades me causan un pánico terrible y aunque viendo la serie es inevitable reflexionar sobre la brevedad de la vida, me ví sobrepasado por el abuso del drama en las tramas de los personajes. No soy la persona más insensible del mundo pero creo saber cuándo me están tomando el pelo. Y a veces te lo toman de una forma tan sutil y adornada que hay que confiar en el instinto. Creo que en ocasiones no nos damos cuenta de que nuestro propio entorno está lleno de trampas emocionales que nos llevan a imitar y repetir criterios que creemos propios. Es lógico que, en defensa del mundo sangriento y materialista que nos rodea, sublimemos lo emocional, pero nos estamos acercando peligrosamente a la "corrección espiritual", la antesala del "Todo a 100" del karma. Así pues, cuidado, cuando mañana salgas de casa vigila de, aparte de las llaves, no dejarte el criterio.

Querido diario

Ni diario, ni de papel, ni en una estúpida Moleskine, pero personal.